El Rossini Opera Festival 2017

Homenaje anual a uno de los grandes compositores de la historia

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Created by Paola Cecchini · Review

¿'La guerra por el agua? Será el próximo conflicto de la humanidad. La religión siempre ha sido sólo un pretexto en las luchas por el poder, en las guerras en que los ricos hacen luchar a los pobres.
En el fondo de cada guerra hay, en mi opinión, sólo tres elementos: el oro, el petróleo y el agua. Agotados los dos primeros, el agua será el motivo de la siguiente confrontación global: no hay suficiente para todos, de hecho, es cada vez más escasa en todas partes, incluso en Occidente, donde la desperdiciamos sin escrúpulos. Es lógico que el resto del mundo intente apropiarse de ella, tarde o temprano'.

No tiene dudas acerca de esto Carlus Padrissa, quien estuvo a cargo de la escenografía y de la dirección de El asedio de Corinto (10, 13, 16 y 19 de agosto), una tragedia operística de Gioachino Rossini que abrió la edición 38 del Rossini Opera Festival de Pesaro, Italia (10-22 de agosto), una manifestación que ha contribuido a una relectura filológica sustancial de muchas obras rossinianas, algunas de las cuales se representaban esporádicamente y ahora han vuelto a formar parte (dentro del llamado renacimiento de Rossini) del repertorio de las principales compañías de la ópera italiana.
Es imparable el director catalán, uno de los fundadores de La Fura dels Baus (1979), la compañía de teatro que se ha hecho famosa en todo el mundo después de haber coordinado la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992.

El escenario está ocupado por una alta pared de botellas plásticas llenas de agua (más de mil, cada una con 20 litros), colocadas una sobre la otra para formar la fortaleza indestructible de Corinto asediada por el ejército otomano: es una frontera ‘liquida’ atacada por quienes están sedientos y defendida vigorosamente por aquellos que no quieren renunciar a una sola gota de agua.
El director coloca otros recipientes en el escenario sostenidos por los miembros del coro, agitados en forma amenazante, derramados sobre los cantantes y soldados de los dos ejércitos enemigos, que llevan trajes de cuero sin connotaciones históricas. Lo que distingue a los oprimidos de los opresores es sólo el hecho de que algunos de sus atuendos están manchados de sangre y otros no.
En el podio de la Orquesta Sinfónica Nacional de la Rai (a partir de este año participante oficial en el Festival) está Roberto Abbado, quien dirigió la ópera con un sólo brazo por la ruptura de un tendón. Recibieron aplausos el elenco (Luca Pisaroni, Nino Machaidze y Sergey Romanovsky) y el coro del Teatro 'Ventidio Basso' de Ascoli Piceno, por primera vez en Pésaro.

Un explosivo subseguirse de colores, con cambios continuos de vestuario y un sinfín de ocurrencias: me refiero a La piedra de toque (11, 14, 17 y 20 de agosto, imagen en la foto principal), la segunda ópera del programa que el director Pier Luigi Pizzi vuelve a presentar (la puesta en escena original fue en 2002), situándola en una villa ultramoderna con piscina y numerosas ventanas de cristal.
Duetos, tríos, coros y conjuntos se intercalan con conversaciones telefónicas, partidos de tenis, viajes de cacería y clavados (reales) en la piscina que permiten a los cantantes, jóvenes y atléticos, poner en relieve su condición física.
El cambio de ropa es rápido: conjuntos en lino blanco al estilo “gran Gatsby” se alternan con caftanes, kimonos, corpiños, trajes de baño de todo tipo, boxers y camisas coloridas: una verdadera explosión de colores vibrantes y brillantes.
Es una imagen de la incipiente burguesía del siglo XIX, compuesto por Gioachino a la edad de veinte años para la Scala de Milán. Era el año 1812 y el éxito fue grande para el compositor de Pésaro: 53 representaciones después del estreno el 26 de septiembre.

Finalmente, triunfa el amor en la tercera ópera Torvald y Dorliska (12, 15, 18 y 21 de agosto), una típica trama de rescate donde una persona inocente y perseguida es salvada milagrosamente al final después de una increíble serie de vicisitudes actuadas, en este caso, por el oscuro duque de Ordow, enamorado de la protagonista: lo interpreta Nicola Alaimo, nacido en Palermo y establecido en Pésaro, imponiendo su voz y presencia.
puesta en escena (del 2006) está firmada por Mario Martone, que, como es bien sabido, siempre logra convertir la ópera en una actualidad cercana al espectador moderno. Para la ocasión creó una mini audiencia en el escenario con el público muy cerca de los personajes que entran y salen de cada rincón del teatro y, moviéndose indiferentemente en dos niveles escénicos, dan vida a duelos sangrientos y, armados con horquillas, a la revuelta popular que marca el final del espectáculo.
La de Martone es una dirección tranquilizadora y tradicional, que narra la historia de manera simple y esencial, perfectamente legible para todos, apoyándose en el fastuoso vestuario de Ursula Patzak, en la brillante escenografía de Sergio Tremonti y sosteniéndose en la Orquesta Sinfónica Rossini dirigida en esta ocasión por Francesco Lanzillotta.

El festival continúa entre conciertos de bel canto (algunos de los cuales desde el balcón de la casa donde nació el compositor), cantos escénicos para niños, así como exposiciones y degustaciones de recetas culinarias rossinianas en varios restaurantes del centro histórico.
El calendario para el próximo año ya está delineado: asistiremos a Ricardo y Zoraida, Adina y El Barbero de Sevilla, en la nueva versión de Pier Luigi Pizzi, dirigida por Yves Abel.
¡Hasta el 2018!

(da 'Puntodincontro.mx-Messico)

Date Aug 18, 2017